miércoles, 3 de junio de 2015

Nada se gana, todo se pierde





  “Hice de todo para bajar esos kilos de mas y nada me da resultado.” “ Ya intente todo para mantener una relación de pareja y no logro nada” .  Continuamente escuchamos estas frases derrotistas que nos llevan a pensar que muchas cosas no dependen de nosotros mismos y no podemos hacer nada para controlarlo.

En estos casos nos solemos entregar porque sentimos que todo  esta fuera de nuestro control y no hay nada que podamos hacer para cambiarlo.  Arrastramos esta pesada carga todos los días creyendo que no hay nada que hacer para modificarlo y hasta nos convencemos, sin reconocer la molestia que nos genera, que nos adaptamos a vivir con eso que no nos gusta. De esta forma aceptamos y nos resignamos a que todo siga igual en detrimento de  nuestra sensación de auto control y por ende de nuestra autoestima.

En estas situaciones de aceptación no registramos que estamos realizando muchos mas esfuerzos para adaptarnos a vivir con eso que nos molesta y nos disgusta que la energía que deberíamos utilizar para modificarlo. Las trampas de la zona de confort  nos retienen y no nos dejan avanzar. Cuando analizamos esto, nos damos cuenta de lo obvio del concepto, sin embargo, esto que parece tan sencillo es muchas veces difícil de descubrir.

Cuanto mas conscientes seamos de lo que nos disgusta mas posibilidades de liberarnos tendremos. Ser conscientes implica conocernos mas a nosotros mismos y en particular reconocer cuando y como las emociones o deseos distorsionan nuestra propia realidad.  Tener conciencia es conocer lo que esta sucediendo a nuestro alrededor y lo que estamos sintiendo o experimentando.

Para elevar nuestro grado de consciencia es importante analizar las situaciones desde otra perspectiva favoreciendo un mayor grado de honestidad con nosotros mismos. En estos casos puede resultar útil esta guía de preguntas:

¿Realmente lo quiero modificar y estoy comprometido a hacerlo?
¿Con que emociones me identifico cuando pienso en lograrlo?
¿ Cuantas excusas me digo para quedarme donde estoy?
¿A que me refiero cuando digo que hice todo para modificarlo?
¿ Existen alternativas que no contemple?
¿Nada me mostro un resultado positivo o mi motivación me hizo abandonar antes de alcanzar mi meta?
¿Cuándo digo que hice todo, esa generalización se refiere a lo que pensé o la que realmente hice?
¿Supe pedir ayuda? Y si lo hice ¿realmente esa era la persona indicada o la que me quedaba mas cómoda dado mi grado de compromiso?

Una vez  que seamos honestos con nosotros mismos para responder estas preguntas, podemos elevar nuestra conciencia y responsablemente diseñar un plan de acción para modificar eso que nos disgusta utilizando como guía las siguientes pautas

  1. ·      Fecha de logro de mi meta
  2. ·      Evaluación de las alternativas a tener en cuenta
  3. ·      Elección de la alternativa que se adapta a mi realidad
  4. ·      Pasos a seguir: objetivos medios y a largo plazo





En la medida que elevemos nuestro registro de lo que hacemos podemos mejorar la calidad de nuestras acciones y sus resultados. Solo seremos capaces de controlar aquello de lo que somos consciente pero aquello de lo que no somos conscientes nos controlara a nosotros.  Asumir nuestra responsabilidad  es crucial para tener éxito en nuestras acciones. Cuando aceptamos, elegimos y asumimos la responsabilidad de nuestros pensamientos y acciones, el grado de compromiso con ellos  aumenta y del mismo modo nuestro desempeño  y por ende nuestra autoestima.